Sin procesar
Los consumidores actuales prefieren productos más naturales o menos procesados. Buscan una alternativa «limpia». El pollo en pieza entera se ajusta a esta tendencia. Su creciente popularidad también se debe a que los proveedores promocionan las aves de corral —en particular, los productos en pieza entera— frente a la carne de vacuno, ya que son más económicos. Se prevé que la demanda mundial de pollo de músculo entero crezca un 6,5 % en los próximos diez años. A la hora de elegir alimentos, la gente tiene en cuenta el precio, la salud y la grasa. Los bocadillos de pollo se consideran más saludables. El rebozado se acepta, siempre y cuando el filete en sí sea auténtica carne de pollo. Muchos restaurantes de comida rápida lo destacan en sus menús: «todo carne blanca, sin aromas artificiales, sin conservantes». Estas afirmaciones les ayudan a diferenciarse de los productos cárnicos reconstituidos.
La guerra de los sándwiches de pollo